¿Qué pasa bikers, cómo están? ¿Cómo los ha tratado la carretera estos días? Espero que bien. En esta entrada les quiero contar sobre mis primeras impresiones de La Gringa, una Harley Davidson Sportster 2001 después de casi 7 meses con ella.
Esta no es una reseña aún, porque para poder darles un comentario lo suficientemente amplio en cuanto a la moto se refiere, creo que hacen falta varios kilómetros, así que bueno arranquemos con lo que he notado en estos meses de uso diario.
Lo bueno
Torque: Una de las cosas que más me gusta al rodar es poner a prueba el torque, ese tirón que da la moto al acelerar desde cero es una chulada y esta moto lo tiene. Para quienes son nuevos en Hard Biker, yo vengo de una Vulcan 500 y la diferencia en torque es abismal. La Sportster es un demonio en comparación.
Agilidad: Ser fan de las motos custom, crucero, clásicas, bobber y anexas, no significa que nuestro manejo sea aburrido. También a algunos nos gusta filtrar, dribblear…un manejo un agresivo. Ojo, aclaro, aunque creo que está de más, que no tiene comparación con la agilidad de una moto naked por ejemplo, obviamente tiene sus limitantes.
La Sportster es una moto que responde muy bien al manejo agresivo, es fácil entender por qué lleva tantos años siendo uno de los motores preferidos de los motociclistas. Nada más para que se den una idea, la Vulcan pesa 200 kilos y esta Harley trae unos 40-50 kilos más y aún así, la Vulcan se siente más torpe y lenta a la hora de cambiar de dirección bruscamente, su respuesta es lenta. La Sportster, a donde le pidas que vaya, va de inmediato.
Suspensión: Yo sé que muchos bikers consideran la suspensión de esta moto un punto débil, pero para mí es una de las cosas que más me sorprendió descubrir, porque al igual que la mayoría, había escuchado tantas malas cosas sobre lo dura que era, que pensé que subirse era como sentarse en concreto sólido.
Algo que nunca me gustó de la Vulcan era que cuando pasaba una imperfección del camino, uno de esos bordes típicos de carreteras y avenidas, la suspensión se volvía un trampolín, los resortes parecían ligas y me dejaban de arriba a abajo por unos segundos y cuando se trataba de frenar la moto se clava que parece que te vas de boca.
Caso contrario de la Sportster, una imperfección del camino la absorbe de un solo golpe y ya, y el recorrido de las barras delanteras hacen prácticamente imperceptible el frenado. A mí sí me gusta la famosa suspensión dura de las Sportster.
Estética: Una de las quejas que más se escuchan es sobre lo pequeño del tanque de gasolina y déjenme decirle a esas personas que piensen que un tanque más grande cambiaría la estética radicalmente de esta moto. Le quitaría la belleza
¿Qué más les puedo contar sobre la estética? El motor, los escapes dobles de un solo lado, el cromo…es una chulada.
Sonido: Todos saben que yo no soy pro marcas, por así decirlo. A mí me gustan motos de casi todas las casas, eso sí, siempre motos custom y me coquetean las doble propósito y algunos otros cuantos tipos de moto, pero debo decir que el sonido Harley Davidson sí tiene algo especial que te enamora completamente. Es una sensación que no creía hasta que monté La Gringa y que no podría explicar fácilmente.
Ahora va el lado B, lo malo
Altura al piso: No hay problema yendo solo, pero con pasajero la moto se asienta mucho y es muy fácil pegar en topes. Creo que tiene 13 centímetros de altura, si bien recuerdo; con otros 2-3 centímetros que le hubieran puesto creo que sería suficiente y no comprometería mucho la estética.
Posición de la bocina del claxon: Va al frente del cuadro, justo donde salpica el agua de la llanta delantera en tiempo de lluvias. No quiero pensar en el lodo. Un muy mal lugar, pero creo que se puede proteger fácilmente con una bolsa o plástico en esos casos, aunque no sea lo ideal. Aún no la pongo a prueba en estas condiciones para comprobarlo si realmente la bocina peligra, pero no termina de gustarme lo expuesta que está.
Tapón del aceite: Este tapón, para quienes no lo conozcan, va debajo del asiento en la parte derecha y es de presión, es decir, solo tienes que jalarlo para sacarlo. Eso no me da seguridad porque no necesitas de ninguna herramienta para quitarlo y cualquier loco te puede hacer la maldad. Uno de rosca no le hubiera caído nada mal. En los modelos 2004 en adelante le ponen una especie de seguro que se bota al oprimir el tapón, creo, no estoy muy seguro, pero sigo prefiriendo la rosca.
Y…ya. La verdad es que no encontré muchas cosas que negativas, tal vez porque llevo muy poco rodando con ella o porque la veo con ojos de amor.
Pero bueno, son mis primeras impresiones, ya después de 1 año ó 2 escribiré una reseña completa, pero hasta entonces, hasta aquí nos quedamos y si quieren conocer a #LaGringa más de cerca, no olviden seguir el INSTAGRAM @hard.biker y si ustedes también tienen una Sportster o quieren comprar una, dejen un comentario con lo que les gusta y no, sus dudas y demás para que toda la banda biker los lea.
Y pues nada, ya saben locos, nos vemos en un par de kilómetros.
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