Mano sosteniendo el lente Fujinon XF27mm f/2.8 R WR sobre fondo blanco, mostrando su tamaño compacto

Fujinon XF 27mm f / 2.8 R WR, el verdadero rey de los objetivos

Una historia de cambios y reconexiones

En fotografía, no hay verdades absolutas, todo hay que entenderlo con perspectiva, pero después de probar muchos objetivos, debo decir que el 27mm (o equivalente) es el verdadero todo terreno.

Como mencioné hace algunas entradas, vendí todo mi equipo Canon para mudarme a Fujifilm. Pasé de una R10, una cámara muy básica, a una XT5, que está en el tope de gama de las APS-C que ofrece Fuji al día de publicar esta entrada, por lo que el cambio me supuso en una reducción de equipo.



Cuando compré la XT5, vi el pancake XF 27mm f/2.8 en oferta y no lo pensé mucho, así que pedí ambos con la idea de hacerme de otro objetivo lo más pronto posible.

¿Por qué terminé usando un 27mm?

Mi objetivo favorito es el 70 – 200mm, me fascina la compresión de planos que ofrece, pero la realidad es que es poco versátil y nada portable, incluso en sistemas APS-C.

En mi podio, el segundo lugar lo ocupaba el 50mm, el llamado «rey de los objetivos». La versión f / 1.8, el nifty fifty, es pequeño, ligero y tiene una compresión muy agradable.

Únicamente usaba distancias focales por debajo de los 30mm en ocasiones muy especificas, sobre todo cuando grababa vlogs y prefería salir solo con un 16mm, entonces tenía que hacer fotografía con el mismo objetivo con el que hacía video. No me gustaba la distorsión de este rango focal y el tipo de fotografía que hago, no lo requería.

Qué tiene de especial este pancake

Aunque el tamaño de este pancake también fue un motivante, pues mi idea era convertir mi setup en algo más portable para el día a día, algo que me motivara más a no dejar la cámara en casa, lo cierto es que también me persuadió que el 27mm es un poco «raro» de ver. Hay distancias muy clásicas como el 35mm o el 24mm, pero no es muy común ver intermedios, como este 27mm. Existen, claro, pero incluso cuando las tienes por defecto en un objetivo zoom, rara vez piensas en disparar en 27mm.

Desde la primera fotografía que hice con mi nuevo objetivo me di cuenta que había dado con mi distancia focal más versátil, mi propio «rey de los objetivos».

Planta colgante iluminada dramáticamente por un haz de luz en entorno oscuro, fotografía atmosférica sin edición

¿Es el rey de los objetivos?

Me gusta mucho el romanticismo que hay detrás de trabajar con focales fijas, mi flujo creativo me lo permite, pero debo confesar que el 50mm me hacía sufrir más de la cuenta. Para aislar sujetos y objetos iba bien, pero si quería hacer algo más contextual, lo complicaba un poco, pero llegué a pensar que ese masoquismo era parte de la experiencia.

Hace un par de años estuve trabajando con un 30mm y no lo disfrutaba tanto, en parte por la inexperiencia que tenía en aquel momento, en parte porque mi fotografía era menos variada que ahora: solo fotografiaba motocicletas.

Ahora que reconecté con la fotografía y empecé a salir de mi zona de confort, me doy cuenta que el 27mm es una distancia sumamente versátil. El 24mm tiene aún una distorsión muy notoria; el 30mm ya te cierra demasiado el ángulo de visión. Sí, son escasos milímetros, pero si eres un fotógrafo quisquilloso, sabes que pueden hacer la diferencia entre el encuadre perfecto y uno que te deja un mal sabor de boca.

¿Para quién es este objetivo?

Soy de la idea de que es muy subjetivo la idea de un «todo terreno», pues esto obedece más al tipo de fotografía que haces. Por ejemplo, un 27mm difícilmente sería la primera opción de alguien que hace fotografía deportiva de F1, y para alguien que hace paisaje, seguramente es mínimo quien prefiera salir a trabajar con un 400mm al hombro.

Pero para la mayoría de los casos y para las personas que hacemos fotografía como forma de expresión, para documentar un viaje o el día a día, estoy un 95% seguro de que el 27mm es un objetivo que debes tener. Con él puede hacer:

Paisaje

Atardecer urbano con cielo parcialmente nublado y siluetas de edificios, captado desde una azotea

Retrato

Street



O atrapar a tu perro curioseando en la ventana

Conclusión

Si estás buscando referencias para comprar un nuevo objetivo, seguro estarás más confundido que nada (todos pasamos por ahí). Algunos dicen 24mm, otros 50mm, otros repiten el mantra: “para sociales, un 35mm; para retrato, un 85mm”.

No soy el más experimentado, pero llevo algo de camino recorrido y si algo he aprendido, es que no hay mejor forma de decidir que dejar de escuchar tantas opiniones y empezar a mirar tus propias fotos.

Un objetivo es una herramienta. Cada quien la usa diferente. No hay ley que obligue a usar un 85mm para retratos. Todo depende de lo que quieras expresar.

Para mí, hoy en día y por lo que busco transmitir, el 27mm es el “rey de los objetivos”.

¿Has usado un 27mm o una focal intermedia similar? ¿Cuál es tu objetivo todo terreno y por qué? Te leo en comentarios o en mi Instagram.


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