El pozo y el péndulo: la tortura de la santa inquisición que describió Edgar Allan Poe

Condenado a muerte, despiertas con miedo de abrir los ojos, ya has oído hablar de las atroces e inhumanas torturas de la  santa inquisición, temes estar en tinieblas, no ver absolutamente nada pero no hay otra forma. Abres los ojos, obscuridad y nada más…El pozo y el péndulo es un monólogo ambientado en el calabozo de un condenado a muerte por la santa inquisición, en este relato Edgar Allan Poe describió la tortura a la que es sometido en nuestro «único» personaje.

El pozo y el péndulo

Condenado a muerte, así comienza la tortura. El protagonista, luego de recibir tan terrible noticia, es víctima de un desmayo y para cuando logra despertar se encuentra en la  más negra oscuridad. En un intento de supervivencia se mueve a tientas con la esperanza de encontrar una salida.

Después de deambular en su prisión, se topa con un profundo pozo, mismo acto que marca el comienzo de la verdadera tortura a la que someterán a la desdichada presa de la inquisición católica.

«Sentía náuseas, náuseas de muerte después de tan larga agonía; y cuando por fin me desataron y me permitieron sentarme, comprendí que mis sentidos me abandonaban.»

Comentarios

El terrible suplicio del prisionero que se pudre en un calabozo en condiciones inhumanas, rodeado de ratas y azotado por el hambre solo es fácilmente superado por aquél que, en las mismas condiciones, está sentenciado a muerte y no puede más que esperar, sin saber a ciencia cierta la forma en que ha de morir.

Durante todo el relato es fácil encarnar al protagónico, la desesperación se transmite al lector, página por página, y cuando nos damos cuenta que el narrador no tiene escapatoria, el tiempo transcurre lentamente; nos hace desear su muerte y con ésta, el fin de su sufrimiento.

«¿De qué vale hablar de las largas, largas horas de un horror más que mortal, durante las cuales conté las zumbantes oscilaciones del péndulo? Pulgada a pulgada, con un descenso que sólo podía apreciarse después de intervalos que parecían siglos…»

Edgar Allan Poe, con su gran manejo atmosférico nos transmite olores, color y hasta las texturas del calabozo y con una narrativa tan cálida nos hace intimar con el condenado a tal grado que, sin conocer su crimen, nos hace suplicar piedad.

El pozo y el péndulo es, según la crítica, uno de los relatos más aterradores del Maestro de Boston, un relato que transmite desesperación e incertidumbre en unas cuantas páginas y que penetra en el lado más humano del propio lector. Una obra imperdible que sin duda merece tener un lugar en tu estante.