Mirar mejor
Todo el tiempo hay cosas increíbles sucediendo a nuestro alrededor, pero vivimos más tiempo mirando una pantalla que poniendo atención a lo (extra)ordinario.
Lo que antes de los móviles entendíamos como cotidiano, tal vez hoy podría ser lo que realmente está fuera de ese concepto. Ahora parece que lo cotidiano es nuestro feed de la red social de preferencia.
Como ya conté en otra entrada, mi Fujifilm X-T5 me devolvió el amor por la fotografía. Empecé fotografiando más y poco a poco me propuse intentar ver mi alrededor con más intención fotográfica.
¿Te has topado con alguna foto increíble en Instagram, con sombras profundas y luces iluminando objetos cotidianos con esa vibra tan cinematográfica, que te preguntas cómo lo hace?
La luz

Una mañana, mientras estaba moliendo mi café para mi AeroPress, vi el mismo haz de luz que entraba por la misma ventana que veía cada mañana.
Siempre me ha llamado la atención esa luz, pero nunca había encontrado la forma de aprovecharla decentemente… hasta que miré a dónde apuntaba.
Esa luz no cae igual todo el año. Cambia con los días, con la hora, con la posición del sol. Y justo aquí está el arte de ver lo ordinario.
Los pines
Sabía que tenía que colocar algo en el paso de luz. Intenté con un libro, algunas piezas de cerámica y un par de objetos más.
Entonces vi mis pines.
No soy una persona que colecciona objetos, pero mientras fotografiaba algunos de los tantos que tengo, me di cuenta de algo: todos esos pines han sido regalos de amigos y familiares. No he comprado ninguno.
Ese día, además de quedarme con un par de fotos que me gustaron bastante, también me di cuenta de que, sin darme cuenta, me convertí en coleccionista de pines.






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