Conejo de peluche recargado dentro de una cuna, iluminado por una luz tenue, con una manta desenfocada en primer plano.

The Beatles nunca se volverá a escuchar igual

Fue la primera banda que escuché contigo. No es mi banda favorita (ni cerca) pero por alguna razón me pareció la apropiada.

Desde que supe que vendrías a este mundo, pasaba largo rato imaginando lo que quería mostrarte de mí: mi legado. Antes de tu llegada, algo en mí ya había cambiado.

Antes…

Pensé en tocar música para ti, con mi guitarra y mi bajo eléctrico, para que amaras los instrumentos como yo.

Pensé en enseñarte mi afición por las motos: pasar tiempo contigo cambiando aceite, ajustando tornillos, entre herramientas y grasa en la ropa y rodar contigo (cuando tengas la edad).

Pensé en leerte todos los cuentos que pudiera antes de que tú misma comenzaras a leer por tu propia cuenta.

Pensé en mostrarte lo bonito del mundo de la fotografía: cámaras, composición… instantes.

Y aun así, todo eso seguía siendo imaginación… hasta que llegaste.

16 de febrero del 2026: el día que naciste

Estuve ahí justo en el momento en que naciste, a las 15:41h de un lunes… y me quedé sin palabras. No solo naciste tú, Alessa: contigo también nació un nuevo papá.

De mi lista, lo primero que taché fue escuchar música contigo.

Yesterday.

Después de esto, supe que The Beatles nunca se volverá a escuchar igual.

Nada será igual.

Ahora…

Quiero contarte de cómo Led Zeppelin hizo historia en el rock.

De cómo “La bruja cósmica” dejaba el alma en cada canción.

De cómo Queen revolucionó la industria musical con Bohemian Rhapsody.

De cómo Megadeth conquistaba la técnica mientras Metallica conquistaba a las masas.

Pero hoy no se trata de lo que un día te voy a enseñar.

Hoy se trata de esto: ya cambió todo.

Ayer escuché Yesterday contigo… y entendí que mi música, mis motos, mis fotos y mis historias ya no son solo mías.

Ahora tienen tu nombre.