Mano sosteniendo una taza pequeña llena de granos de café sobre un fondo oscuro y desenfocado.

Café express, no espresso

La mañana ya no es la misma

Con un bebé en casa la rutina cambia por completo. En días de oficina, ya no hay un desayuno «grupal», lento y sin prisas. Mamá tiene que descansar más tiempo.

Cambié la rutina matutina: un desayuno rápido y un café express, no espresso.

Conseguimos una máquina que hace huevos duros en minutos. Preparo algunos la noche anterior y uno más para Ozzy, nuestro Border Collie.

Ahora, cada mañana suena el despertador y me levanto a ducharme. Luego me visto con mi ropa de oficina y voy a la cocina.

Playlist

Escojo un buen playlist en Apple Music. Últimamente rock clásico: Led Zeppelin, Deep Purple, Lynyrd Skynyrd, Steppenwolf, Janis Joplin.

Rompo el cascarón de un huevo y lo como, así, uno a uno hasta terminar mi “plato”. El último es el de Ozzy.

Después de esto, tengo 15 minutos para preparar mi café y beberlo antes de empezar a alistarme para salir a mi trabajo.

Ritual corto

Peso 16 gramos de café.

Pongo agua en la tetera para que empiece a calentarse.

Muelo los granos (y disfruto el olor que despide la molienda, por supuesto).

Preparo el AeroPress.

Purgo el filtro de papel antes de poner la tapa.

Pongo el café molido y, para entonces, el agua ya hirvió: la dejo reposar un minuto.

Vierto 220 mililitros y espero 1:30 minutos.

Presiono suavemente.

Mientras se enfría el café, llevo a Ozzy a vaciar su vejiga.

Regreso justo a tiempo para poder beber mi taza, que al día de hoy es un marsellesa con notas de cacao, naranja y caramelo.

Termino la taza justo a tiempo para no salir tarde.

Pausa

Una nueva rutina de 15 minutos. Un ritual corto, pero que tiene su encanto.

Suena tal vez Ramble On, Ozzy me acompaña mientras bebo café y miro dormir a Alessa.

Entonces esos 15 minutos se convierten en una agradable pausa en el tiempo.

Se siente suficiente… sin prisas.